El coste de mantenimiento de un punto de recarga doméstico incluye inspecciones anuales, reparaciones, actualizaciones y consumo eléctrico.
Puede oscilar entre 50 y 250 €/año según uso y garantía.
Contratar mantenimiento, programar cargas en horas valle y usar gestión energética reduce gastos y alarga la vida útil del equipo.


