La aerotermia utiliza la energía del aire exterior mediante bombas de calor aire‑agua para calefacción, refrigeración y ACS. Es eficiente, reduce combustibles fósiles y conviene dimensionarla con auditoría térmica, evaluar rendimiento estacional, nivel sonoro, compatibilidad con emisores y aprovechar subvenciones y fotovoltaica para mejorar la rentabilidad.

