Fuentes técnicas imprescindibles: normativa vigente (RITE, REBT, F‑Gas), documentación del fabricante, formación acreditada y herramientas de medida. Mantener manuales, registros y una checklist preventiva (inspección visual, revisiones eléctricas, hidráulicas y frigoríficas). Contratar técnicos certificados y exigir presupuesto y acta de puesta en marcha.










